Lo más habitual es que asociemos a la toxina botulínica, comercialmente conocida como bótox, con la medicina estética, sin embargo, tiene más utilidades dentro del uso médico, especialmente en la clínica del dolor y cuidados paliativos, conoce más sobre su uso dentro de los tratamientos de dolor crónico, a continuación.
La toxina botulínica obtuvo un hueco en la medicina a partir de su descubrimiento en 1817, quien descubrió que este veneno era capaz de paralizar los músculos y la función parasimpática del sistema nervioso.
Debido a esta función, se comenzó a utilizar como tratamiento del estrabismo y el cierre involuntario de los párpados, luego, conforme han pasado los años, la utilidad de esta toxina no ha dejado de ampliarse.
Las especialidades que utilizan este tratamiento del bótox son: dermatólogos, neurólogos, traumatólogos, oftalmólogos, incluso urólogos. Todos estos campos de la medicina recurren al efecto inmovilizador del bótox.
Ahora bien, en la clínica del dolor y cuidados paliativos utilizan el bótox por su capacidad de producir una denervación química. Muchos especialistas de la medicina del dolor han notado que al inyectar la toxina botulínica se consigue el mismo efecto de cortar un nervio que es capaz de regenerarse a los 3 meses.
El uso de la toxina botulínica sirve para disminuir el dolor de forma directa, no obstante, se recomienda su uso en condiciones donde el dolor no está relacionado con la contracción muscular, como es el caso de la migraña o la neuralgia del trigémino.
Asimismo, también se utiliza para aliviar la lumbalgia crónica, sensibilidad en los músculos, dolor facial típico de la fibromialgia o para rechinar los dientes. Si bien este tratamiento no es un reemplazo a los analgésicos, si puede reducir su uso. Esto quiere decir que, la terapia de bótox brinda buenos resultados siempre que se combine con otros tratamientos.
Al ser un tratamiento para el dolor crónico que se aplica mediante inyecciones de bótox, la mayoría de los pacientes pueden someterse a este, ahora bien, quien debe determinar si la terapia con bótox puede ser una buena alternativa a otras formas de control del dolor, es el médico de la clínica del dolor y cuidados paliativos.
Esta decisión se toma mediante una examinación detenida de cada caso en particular. Se debe analizar exhaustivamente el dolor de origen nervioso, dolor de espalda u otra afección crónica.
Para su aplicación no será necesario ningún tipo de anestesia ni ingreso al hospital. Es un tratamiento completamente ambulatorio, lo que significa que no será incapacitante, podrá retomar normalmente su día después de su aplicación.
Ahora bien, se debe tener precaución cuando existe inflamación en el sitio de inyección o si existe excesiva debilidad o atrofia muscular. Asimismo, se debe tener mucha precaución cuando se aplique en pacientes con esclerosis o alteraciones que produzcan una disminución neuromuscular periférica, por eso es indispensable que acudan a una clínica del dolor y cuidado paliativos para su administración.
Estos son algunos de los riesgos que pueden presentarse por la administración del bótox:
En general, estos efectos adversos suelen producirse en los días siguientes a la inyección y son siempre transitorias, es decir, no son permanentes. Consulten con el médico cualquier duda que tengan sobre estos posibles efectos.
InDolore es una clínica del dolor en Puebla que se integra particularmente por médicos especialistas en anestesiología, medicina crítica, medicina de dolor y cuidados paliativos, médicos intensivistas, médicos intervencionistas en dolor, nutriólogos, psicólogos, psiquiatras y tanatólogos.
En la clínica InDolore se encuentra el Dr. Francisco Javier Anthon Méndez, quien es un médico cirujano especialista en anestesiología, medicina crítica y terapia intensiva, intervencionista en dolor. Su compromiso es guiar a sus pacientes para tener una mejor calidad de vida sin dolor, para esto, el brinda el tratamiento idóneo acorde a la enfermedad o padecimiento.
Si desean más información del uso del bótox en la medicina del dolor crónico, contacten con nosotros a través del correo electrónico contacto@clinicaindolore.com o acérquense a una de las siguientes direcciones: Hospital Ángeles Puebla, Torre 2 de Especialidades, piso 8, Consultorio 3845 y Torres Médicas Angelópolis Piso 12, consultorio 1222, de esta forma les brindaremos nuestros servicios y encontraremos una solución al malestar que presentan.