El cáncer también provoca dolor y puede tener distintas causas y presentarse en diferentes tipos. Es por eso que los oncólogos en Puebla deben ayudar al paciente a controlar el dolor que pueda surgir.
En la Clínica Indolore damos un tratamiento personalizado y contamos con un equipo médico multidisciplinario, un grupo de médicos especialistas para el manejo integral del paciente con dolor de tipo oncológico y no oncológico. Asimismo, brindamos terapias que están a la vanguardia, ya sean farmacológicas, de intervencionismo, medicina regenerativa, dispositivos implantables para el control del dolor, de rehabilitación y terapias alternativas.
En general, el dolor que sucede debido al cáncer tiene el origen a la presión que ejerce a los huesos, nervios o los órganos del cuerpo. Además, el malestar también puede deberse a un efecto secundario a los tratamientos que se dan al paciente para combatir el cáncer.
En este sentido, las quimioterapias pueden provocar hormigueo en extremidades inferior y superior, mareos, vómitos, entumecimiento, entre otras. Asimismo, si se trata de quimio inyectada, es posible que la persona sienta ardor en la zona en donde se inyecto.
Por su parte, la radioterapia también puede provocar irritación en la piel y enrojecimiento. Todo esto hace importante que el paciente vea a especialistas en dolor oncológico en Puebla.
Por otro lado, el dolor puede ser agudo o crónico. Cuando hablamos de un dolor agudo, suele ser causado por una lesión y tiene una duración muy prolongada. Este malestar puede deberse por alguna herida debido a una intervención quirúrgica, es decir, mientras la cicatriz de la operación sana estará el dolor, pero una vez curado el malestar desaparece. En ese lapso, los medicamentos pueden ayudar a controlar el dolor.
Por su lado, cuando se trata de un dolor crónico existe una modificación en los nervios del cuerpo de la persona, cuando hay cáncer el tumor puede estar ejerciendo presión y devenir en un malestar crónico. Al mismo tiempo, este malestar también puede deberse al tratamiento.
El dolor se caracteriza por persistir aun después de sanarse de la lesión o del tratamiento contra el cáncer, el malestar puede variar de suave a intenso. Para dar una atención adecuada se debe acudir a una clínica del dolor en Puebla. Cuando se trata de cáncer, es importante que el especialista que está llevando el caso del paciente sepa identificar cuál es el tipo de dolor y su origen. De esta manera será posible dar un tratamiento adecuado y que realmente pueda representar una solución para la persona, ya que dependerá del tipo de dolor el tratamiento requerido.
Los oncólogos en Puebla deben poder distinguir si se trata de un dolor fantasma, un dolor que sucede cuando se ha extraído una parte del cuerpo, pero la mente interpreta que aun duele. Un ejemplo podría ser cuando se realiza una mastectomía y duele el espacio del seno que se ha retirado. Este tipo de dolor puede ser muy intenso y es difícil de tratar. Cuando se presenta suele durar algunos meses y luego desparece, aunque en algunas personas puede durar hasta un año. Este dolor puede ser controlado con medicamentos.
También está el dolor referido, sucede cuando el dolor no se origina en el lugar en donde se siente, sino que proviene de otro órgano, pero se manifiesta en alguna otra zona del cuerpo. Una visualización de esto es el dolor que se puede sentir en el hombro derecho a causa de problemas en el hígado, esto sucede porque el mismo hígado ejerce presión en los nervios que tienen terminaciones en el hombro.
El tipo de cáncer también está relacionado con la cantidad de dolor que una persona puede llegar a sentir, según la ubicación y la etapa en la que se encuentra. Si el tratamiento o el mismo cáncer han dañado algunos nervios influirá en el dolor que puede padecer. Al mismo tiempo, el estado de ánimo, depresión, miedo, estrés o dormir mal también puede afectar la manera en que el paciente pueda percibir el dolor.
Es importante que el paciente no trate de aguantarse el dolor que el cáncer le pueda generar, ya que si lo hace puede ocasionar modificaciones en los nervios y lo único que provocará es que el dolor se vuelva una situación difícil de mantener en orden.
Es importante controlar el dolor desde su inicio, ya que si no se logra puede convertirse en un dolor crónico. Los oncólogos en Puebla deben poner atención a esta situación, al mismo tiempo el paciente debe informar sobre sus alteraciones al médico en cuanto las sienta.
En ocasiones el dolor puede llegar a afectar su vida cotidiana de tal manera que no puede hacer cosas tan simples como dormir, tomar un baño, comer, entre otras. A fin de no perder calidad de vida, es necesario tener apoyo integral para que la persona pueda seguir valiéndose por sí misma. Por lo tanto, el tratamiento no solo debe constar de medicamentos, también de terapias complementarias y conductuales para que el paciente tenga todas las herramientas necesarias para tener una vida digna.
En clínica del dolor tenemos la misión de mejorar la calidad de la vida de nuestros pacientes que sufren de dolor agudo o crónico, a través de un manejo integral y multidisciplinario con las técnicas más avanzadas de medicina intervencionista, medicina de dolor y cuidados paliativos.
Ofrecemos atención de calidad y personalizada a pacientes con dolor agudo o crónico, de origen oncológico y no oncológico. Damos un diagnóstico y tratamiento oportuno al paciente con dolor. Asimismo, todos nuestros procedimientos están a la vanguardia en intervencionismo para el control del dolor. También ofrecemos soporte psicológico tanto para el paciente con cáncer como a sus familiares. Escriba a contacto@clinicaindolore.com o llame al (222) 290 7751 y (222) 441 9581 para agendar una cita.